¡Una marca creada para superar cada desafío!
Desde las gélidas tierras del Polo Sur hasta las ardientes dunas de Marruecos, Massey Ferguson no es solo una marca: es un símbolo de valentía, de sueños conquistados y de innovación sin límites. Es la historia de quienes se atrevieron a ir más allá, de quienes con cada máquina escribieron un capítulo de superación. Acompáñanos en este viaje lleno de orgullo, donde el pasado nos inspira, el presente nos impulsa y el futuro nos desafía a seguir soñando más alto.
Únete a nosotros en este viaje a través de los triunfos del pasado, el orgullo del presente y las ambiciones del futuro.
La Segunda Guerra Mundial movilizó a muchos agricultores, lo que desestabilizó la producción agrícola en América del Norte y Canadá, que eran grandes proveedores de trigo.

Joe Tucker, un gerente de Massey-Harris, propuso una solución a los problemas: fabricar 500 cosechadoras y crear la “Harvest Brigade”. El objetivo de esta brigada era muy simple: cosechar la mayor cantidad de grano posible siguiendo la temporada de cosecha desde el sur de Estados Unidos hasta Canadá, ayudando a las familias agricultoras a recoger sus recursos más rápido y sin pérdidas.
Comenzó la increíble historia de la Harvest Brigade, equipada con sus cosechadoras Massey-Harris No.21, cosechando campos de trigo a lo largo del camino. Esta brigada se hizo famosa por su eficiencia y arduo trabajo.
La cosechadora transformó el proceso de recolección, ya que antes se necesitaba tanto un tractor como una herramienta aparte para recoger los cultivos. Fue una de las primeras cosechadoras autopropulsadas. Esta innovación hizo la cosecha más rápida, económica y redujo la necesidad de trabajo manual.
Gracias a esta iniciativa, los países lograron satisfacer las necesidades de sus ciudadanos, y Massey-Harris demostró claramente la fiabilidad y eficiencia de nuestras máquinas en el campo.
En 1955, varios países quisieron asumir un desafío: cruzar la Antártida. ¿El objetivo? Ser los primeros en visitarla por tierra y recopilar datos sobre estos territorios poco explorados. Para lograrlo, recurrieron a dos exploradores: Vivian Fuchs, encargado de la expedición, y Sir Edmund Hillary, responsable de preparar las futuras bases de abastecimiento para Fuchs.

Avanzamos hasta el 14 de octubre de 1957, día de la partida. Los dos exploradores partieron con sus equipos. Vivian Fuchs eligió vehículos militares, mientras que Sir Edmund Hillary optó por tractores Massey Ferguson. Por supuesto, los vehículos fueron modificados para resistir los desafíos venideros. Pero surgió una pregunta: ¿por qué eligió Hillary esos tractores?
Por su fiabilidad y robustez, ya demostradas en la Antártida en 1954, cuando un tractor funcionó durante 565 horas sin necesitar una sola reparación.
La aventura comenzó, pero se enfrentaron a dificultades: hacía mucho frío, la nieve era profunda y la altitud representaba un reto. Sin embargo, gracias a su determinación y coraje, el equipo de Hillary llegó primero al Polo Sur el 4 de enero de 1958, seguido por el equipo de Fuchs 16 días después. Hillary decidió continuar el viaje y se unió a Fuchs para completar la travesía.
A pesar de numerosos obstáculos, lograron cruzar la Antártida el 2 de marzo de 1958 y recopilar datos que serían útiles para la ciencia. Así, se convirtieron en los primeros hombres en haber cruzado el continente.
Dato curioso: los tractores utilizados no tenían cabinas, lo que le dio a Sir Edmund Hillary la sensación de “cruzar la Antártida en un descapotable”.
Este tractor, muy querido por nosotros y cariñosamente llamado “Sue”, no podía ser revendido ni conservado para uso personal. Por ello, decidimos exhibirlo en nuestro museo Agrispace, ubicado en Beauvais, para compartir este logro impresionante con agricultores de todo el mundo.
Volvamos al pasado, a los años 70. Christian Hurault tenía una sola cosa en mente: viajar. Y eso fue lo que hizo en esa década, cuando se enamoró de Malí. Pero todo lo bueno llega a su fin, y finalmente regresó a Francia. Sin embargo, se le ocurrió una idea revolucionaria: repetir la experiencia, pero no de cualquier manera, sino en tractor.

En 1985, compró un tractor y partió desde París hacia Dakar, pero en el camino tuvo que regresar a Francia y no logró completar su proyecto. Aún decidido a ayudar a Malí en el ámbito agrícola, no abandonó su idea y creó la asociación Tracto'Dak. En busca de patrocinio, acudió a la feria agrícola de París y se encontró con el stand de Massey Ferguson. Esta marca, conocida por sus grandes proyectos, su adaptabilidad y fiabilidad en cualquier condición, aceptó y reacondicionó 8 tractores, modificándolos para adaptarlos a las condiciones meteorológicas de África.
En 1986, Christian Hurault y su equipo partieron rumbo a Dakar y Malí. Tras recorrer 6.500 kilómetros en 5 semanas, llegaron a su destino final. No solo entregaron los 8 tractores; también transportaron remolques cargados con medicamentos, fertilizantes e instrumentos agrícolas para ayudar a Senegal y Malí a desarrollar su agricultura.
La conclusión de este viaje no hizo más que reforzar la confianza que los clientes depositan en la marca Massey Ferguson, así como su reputación de fiabilidad, durabilidad y apoyo al pensamiento innovador.
El año 2002 fue especial para Massey Ferguson. Con su tractor MF 8280 Xtra, la marca batió el récord mundial de arada en 24 horas, cubriendo una superficie de 251.376 hectáreas. Para algunos fue una simple demostración de potencia, pero para otros fue una muestra de la resistencia y determinación de la marca respecto a sus productos.

Volvamos al 26 de marzo de 2002, en el sur de Francia. El equipo de Massey Ferguson llegó al lugar elegido para el desafío. Con un clima más que favorable, el equipo se preparó para comenzar la prueba a la 1 de la tarde.
Llegó el momento, y era hora de darlo todo. Las primeras horas son las más importantes, y afortunadamente todo salió bien. Aunque era mediados de marzo, el clima estaba del lado del equipo.
Con el paso del tiempo, el equipo de Massey Ferguson fue acompañado por residentes locales que animaban al conductor, Gérard BRIEZ. Este desafío, aunque difícil, estuvo marcado por el buen humor y la solidaridad, lo que le dio una nueva dimensión: menos ceremonial y más familiar.
El 27 de marzo de 2002 sonó la campana, y el récord pasó a llevar el nombre de Massey Ferguson. Aunque fue un día agotador, el orgullo que sintieron todos los presentes no tenía comparación.
Todos se hacían la misma pregunta: ¿por qué poner a prueba este tractor? El último modelo de Massey Ferguson, el MF 8280 Xtra, necesitaba demostrar su valía. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que batiendo el récord mundial de arado? El MF 8280 Xtra aceptó el reto. Esta hazaña no habría sido posible sin nuestros socios: BP, Michelin y Grégoire Besson.
Durante esta proeza, el MF 8280 Xtra demostró su durabilidad, potencia y capacidad de adaptación. Así nació una frase para describir la gama: Xtra por Xtraordinario.
Aunque parezca increíble, es cierto: dos italianos se propusieron en 2012 recorrer 13.000 kilómetros y 17 países en tractor. Y no en cualquier tractor: en un Massey Ferguson.

Empecemos por el principio. La idea nació como una broma entre Gianni Brovida y Leonardo Cavazzi. Muy pronto, la broma se convirtió en proyecto, y el proyecto se hizo realidad cuando Massey Ferguson se enteró. Una iniciativa conmovedora, ya que tenía como objetivo ayudar a una escuela agrícola en Chad.
Entre todas las marcas de tractores, los dos italianos eligieron Massey Ferguson por varias razones: fiabilidad, robustez, pero sobre todo, por su reputación de apoyar iniciativas que destacan la versatilidad de máquinas como esta. Para Massey Ferguson, el motivo era diferente: romper con la imagen del tractor que solo se usa en el campo, demostrando que los productos MF pueden superar cualquier obstáculo.
La salida llegó rápidamente: la marca prestó una de sus mejores máquinas, la MF 7624 Gold, a nuestros aventureros, y partieron con ella en una “pequeña” gira por Europa. Desde Italia hasta Estonia, cruzaron los 17 países sin ningún problema.
Con estrellas en los ojos y corazones llenos de recuerdos, el viaje terminó en Francia, en la sede central de Massey Ferguson en Beauvais, donde los dos hombres fueron recibidos por los directivos y visitaron la fábrica. ¿La mejor parte de esta historia? No fueron solo algunos agricultores locales quienes siguieron el viaje: fue el mundo entero. El tractor estaba equipado con GPS que permitía seguir la ruta en directo.
Dato curioso: recorrer 13.000 kilómetros no está exento de sorpresas inesperadas. Por suerte, con un tractor tan sencillo como eficaz, cada imprevisto se convirtió en una simple pausa al borde del camino, antes de continuar como si nada hubiera pasado. En Noruega, las temperaturas eran muy bajas, un guiño a Antártida 1. Al llegar a Alemania, no esperaban ser recibidos con una comida y una fiesta organizada por los agricultores.
Aquí vamos de nuevo. La segunda edición de la expedición a la Antártida, 56 años después de la primera. Una mujer llamada Manon Ossevoort sueña con una sola cosa: seguir los pasos de Sir Edmund Hillary.

Su sueño se hizo realidad cuando Massey Ferguson conoció el proyecto y le prestó su flamante tractor MF 5610. Tras modificaciones y preparativos, pasaron tres años antes de que comenzara la aventura.
La “chica del tractor” y su equipo partieron tras los pasos de Hillary. Se enfrentaron a los mismos peligros: nieve, grietas en el hielo y temperaturas de -56 grados. Lo que los diferenciaba era el tiempo: tras 17 días de travesía y 2.500 kilómetros recorridos, llegaron al destino final: el Polo Sur. Obtuvieron un récord mundial otorgado por Guinness World Records con el título de “la primera expedición en tractor en llegar al Polo Sur”.
Durante el viaje hubo momentos especialmente memorables — como la inesperada visita de unos pingüinos. Fue un encuentro entrañable, cuando los pingüinos se acercaron con curiosidad al vehículo rojo y al equipo.
En un momento dado, el equipo tuvo que palear nieve para liberar el tractor que se había atascado. Tranquilo, el viaje fue bien tanto para el tractor como para el equipo. El tractor demostró su fiabilidad y una vez más mostró que puede adaptarse a cualquier situación, y para el equipo, que todo es posible, incluso conducir durante 23 horas seguidas.
Este viaje fue mucho más que una hazaña; fue un logro que nunca se creyó posible. Manon grabó sus esperanzas para el futuro y las colocó en una cápsula que se abrirá dentro de 69 años. Recuerda: todo sueño puede hacerse realidad – cree en ti mismo y… en Massey Ferguson.
Desde 2008, el Morocco Desert Challenge ha emocionado a los aficionados al rally con su aventura anual de alta intensidad a través del desierto marroquí. Con una amplia variedad de categorías, incluyendo camiones y motocicletas, los competidores enfrentan la prueba definitiva de resistencia y habilidad al recorrer 3.000 kilómetros de terreno desafiante.

¡Nos enorgullece anunciar que en 2025, el primer tractor en participar en la competición dentro de la categoría de camiones será un Massey Ferguson! La idea nació de Cédric Goumaz, un agricultor suizo y apasionado del rally, quien con el apoyo de su distribuidor MF Küfferagri quiso unir sus dos pasiones: el rally y los tractores Massey Ferguson.
La cuenta atrás comenzó. Armado con el MF 8S Dyna E-Power, Cédric Goumaz confió plenamente en su distribuidor Gilles Kuffer para realizar las modificaciones. Él y su equipo, que conocían perfectamente el modelo, lo adaptaron magistralmente para conquistar Marruecos.
Dos meses después comenzó la competición. La primera impresión fue clara: los equipos de carreras quedaron impresionados al ver un tractor participando – y con un equipo tan reducido. Un camión suele contar con 14 personas; el MF 8S solo tenía 3. Para algunos era insuficiente, pero demostraron que era más que suficiente – incluso cuando tuvieron que completar una etapa de noche…
Como era de esperar, la carrera no fue un camino de rosas. Se perdieron, tuvieron que retroceder y soportaron un calor extremo. Aun así, terminaron en el puesto 75 de 144 en la clasificación general y en el 4.º lugar en la categoría de camiones. Esto demuestra que una idea sencilla puede convertirse en un proyecto exitoso cuando se cuenta con los socios adecuados y las mejores máquinas.
Massey Ferguson no es solo grandes viajes e ideas ambiciosas compartidas en directo. También se trata de acciones que no salen en los titulares, pero que son igual de fundamentales: ayudar… y así ha sido desde hace mucho tiempo.
Ya en 2006, Massey Ferguson dejó huella al apoyar a la Fundación Susan G. Komen en su lucha contra el cáncer de mama. Como era de esperar, esta colaboración tuvo lugar en octubre —y octubre significa rosa—. Se diseñó un tractor rosa especialmente para la ocasión y se subastó con la ayuda del programa de televisión Deal or No Deal. El objetivo era donar los beneficios a la fundación. Gracias a esta iniciativa, se recaudaron 26.000 dólares. El apoyo no terminó ahí: en 2015, Massey Ferguson fabricó otro tractor con detalles en rosa para seguir apoyando la causa.

El cáncer de mama no es la única causa que apoya Massey Ferguson. En 2013, Bob Dickman, un exempleado de la marca, organizó una carrera de tractores clásicos Massey Ferguson con el único objetivo de recaudar fondos para la asociación Diabetes UK. Una carrera de 27 kilómetros resultó en una donación de 2.000 libras.
La colaboración se extiende por todo el mundo. Todos sabemos lo devastadoras que pueden ser las catástrofes naturales. En 2010, tras el terremoto en Haití, el grupo AGCO donó un tractor Massey Ferguson, una cargadora y una retroexcavadora a la organización Habitat for Humanity para ayudar al país. Esta ayuda también se extiende al desarrollo agrícola. En Uganda, la escuela agrícola Kobale Trinity College recibió un tractor de Massey Ferguson en 2011 para participar en la formación agrícola. Cuidar la naturaleza también forma parte del desarrollo. En Zambia, en 2021, Massey Ferguson donó un tractor para ayudar a los guardabosques y a las comunidades locales a mantener sus espacios verdes.
No podemos enumerar todas las iniciativas de Massey Ferguson en el mundo, pero en resumen: Massey Ferguson es una familia, un socio de confianza capaz de apoyar a agricultores y usuarios en los proyectos más ambiciosos — en el campo y… mucho más allá.
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